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ENTRENAMIENTO AEROBICO SUAVE : IR MAS LENTO PARA GANAR
VELOCIDAD
Uno
de los conceptos más dificiles de entender e implementar
para un atleta es el entrenamiento suave. Sería ilógico
correr o pedalear lentamente para conseguir aumentar la
velocidad a medida que se avanza en la temporada de
entrenamiento.
Es
también muy difícil tomar distancia del entrenamiento
intenso al que se está acostumbrado, y bajar la velocidad
aminorando el paso. Pero si se tiene la disciplina de
entrenar en forma aeróbica suave por algún tiempo mientras
los demás se exigen al máximo, se obtendrán dividendos en la
ruta.
Sobre
todo se necesita descanso. Se sugiere una fase de transición
de tres a cuatro semanas en el final de cada temporada,
continuando inmediatamente con el entrenamiento suave. La
transición es una época de descansar y de recuperarse física
y mentalmente. No se debe descansar totalmente porque la
pérdida de estado fisico toma demasiado tiempo en reponerse.
En cambio, se da al atleta máxima flexibilidad con su
entrenamiento, mucho descanso, y se pide que deje el monitor
cardíaco en casa. Esto les da algunas semanas para enfocarse
antes de empezar el entrenamiento suave estructurado.
No se
puede entrenar intensamente el año completo sin tomar
períodos regulares de volumen e intensidad reducidos. Si no
se hace, esto puede acarrear agotamiento, sobre
entrenamiento y quizás, hasta lesiones. También se reducirán
los resultados en vez de mejorar. La mayoría de los atletas
construyen este entrenamiento en Otoño o Invierno cuando hay
pocas competencias. Si un atleta desea competir durante el
entrenamiento suave, lo llamamos una carrera “C”, de
diversión/entrenamiento donde no se fijan resultados ni
metas.
Fisiología del entrenamiento suave
Hay dos
sistemas de energía básicos que se utilizan al entrenar:
anaeróbico y aeróbico. Desafortunadamente, no se pueden
utilizar ambos al mismo tiempo y conseguir buenos
resultados. La idea detrás del entrenamiento suave es
entrenar sólo y específicamente el sistema de energía
aeróbico.
¿Por qué
es ésto importante? Cuanto más trabajo aeróbico se realiza,
o en presencia de oxígeno, se es más eficiente. El
entrenamiento aeróbico prolongado produce adaptaciones
musculares que mejoran el transporte de oxígeno a los
músculos, reduce el índice de formación de lactato, mejora
su índice del eliminación y aumenta la producción y
utilización energética. Estas adaptaciones ocurren
lentamente a lo largo del tiempo.
La grasa
es la fuente primaria de combustible para el sistema de
energía aeróbico. En el período de entrenamiento suave, el
cuerpo aprende a utilizar más eficientemente la grasa como
fuente de energía. Como valor agregado, esta adaptación
también ayuda al metabolismo de la grasa post-ejercicio.
Esto es
un factor importante, especialmente para los atletas de
distancias largas. La grasa que tenemos en nuestros cuerpos
podría proporcionar suficiente energía para realizar muchos
eventos de distancia, mientras que el glicógeno de los
músculos podría agotarse en una hora. Cuanto menos glicógeno
muscular se utiliza, se es más eficiente. Contrario al
sistema aeróbico, el sistema anaeróbico consume los
carbohidratos rápidamente y su subproducto es el ácido
láctico.
Otras
adaptaciones del entrenamiento aeróbico incluyen un aumento
en el volumen de movimiento cardíaco, densidad capilar y
densidad mitocondrial. El aumento del volumen de movimiento
cardíaco significa simplemente que el corazón bombea más
sangre por latido. Las mitocondrias son estructuras que
están dentro de las células del músculo y producen energía
proveniente de la oxidación de la grasa y de los
carbohidratos. Se puede pensar en ellos como baterías
minúsculas para las contracciones del músculo.
El
entrenamiento regular de resistencia puede aumentar al doble
estas estructuras. Aumentando la densidad capilar podemos
transportar con eficacia más sangre a los músculos. El
proceso de construcción de tubos capilares ocurre
gradualmente. Debido a que el entrenamiento con alto nivel
de exigencia rompe tubos capilares, el entrenamiento suave
es el mejor para permitir el lento proceso de crecimiento de
los tubos capilares.
La progresión suave
Debe
existir progresión durante la temporada de entrenamiento
suave como en cualquier otro período de entrenamiento. Se
prescriben normalmente de 12 a 16 semanas de entrenamiento
suave. Esto variará según el nivel de acondicionamiento
físico del atleta, y el tipo de evento para el que se esté
preparando. En el período de entrenamiento suave, se
progresa del mínimo de energía aerobica y se procede
gradualmente paso a paso al nivel extremo opuesto. El ritmo
cardíaco utilizado cae en el rango de los 71 a 90% del
umbral de lactato o entre 61 a 80% del ritmo cardíaco
máximo.
También
se incorpora entrenamiento de fuerza específica en un nivel
aeróbico. Esto exige diversos tipos de pedaleo a bajo ritmo
y trote en descenso liviano e incluso caminatas. Este
entrenamiento también aumenta de intensidad durante el
desarrollo del entrenamiento suave. El entrenamiento suave
es un tiempo excelente de trabajar en forma y economía
también. Como las intensidades aumentan más adelante en las
sesiones, es más difícil concentrarse en la forma.
Estableciendo tempranamente buenos hábitos de economía en
las sesiones, luego se mantendrán. Es también importante
incorporar trabajo de técnica cuando se está entrenando en
intensidad reducida para evitar el aburrimiento. El
entrenamiento suave no significa que nunca se hará
velocidad. Correr a pasos largos, pedaleos veloces y trabajo
rápido del pedal pueden ser integrados. Hacia el fin del
entrenamiento, se comienza un trabajo más energético, pero
de corta duración y recuperándose totalmente entre
esfuerzos.
¿Cómo esta transferencia aumenta los resultados?
Un
ejemplo hipotético. Un atleta corre una milla en 7 minutos
en el umbral del lactato. Su paso aeróbico más rápido, o
umbral aeróbico, es una milla en 8 minutos. Se comienza el
entrenamiento suave del atleta en el extremo inferior de las
zonas aerobicas, en las cuales corre una milla en 9 minutos
y se conforma reticentemente. A lo largo de su programa de
12 semanas, las adaptaciones predichas ocurren.
Al final
de su temporada suave, corre 7,5 minutos/milla
aeróbicamente. Ésta es la “base” para que construya el resto
de su temporada. Mejorar la temporada anterior es más
factible ahora con el entrenamiento apropiado. Si la carrera
del atleta fuera un Ironman, en cual se utiliza
predominantemente el sistema de energía aerobica, esta
mejora en velocidad sería crucial.
Ahora la parte dura…
La parte
dificil de este entrenamiento es tener la disciplina de
entrenar en intensidades reducidas. Puede significar correr
muy lentamente o aún caminar. Puede significar la separación
de su grupo de entrenamiento para perseguir sus metas
individuales. También significa evitar la competencia de
egos que frecuentemente se ve en grupos de entrenamiento.
Si es
posible encontrar a un socio del entrenamiento con metas y
niveles similares, es posible entrenar juntos, pero
probablemente no funcionará. Incluso pasar un mínimo de
tiempo sobre la zona aerobica personal, degradará el
entrenamiento.
El área
entre el punto máximo del umbral aeróbico y anaeróbico es
aún tierra de nadie. Es una mezcla de estados aeróbicos y
anaeróbicos. Para la cantidad de esfuerzo que el atleta
realiza, no se obtienen mejoras concordantes en el estado
fisico. Esto no entrena el sistema de energía aeróbica o
anaeróbica en un alto nivel.
Esta área
tiene su lugar en el entrenamiento; no en la temporada
suave. Desafortunadamente es esta área donde muchos atletas
pasan la mayoría de sus temporadas, lo que retarda el
desarrollo aeróbico. El ritmo cardíaco del atleta sube hasta
esta zona produciendo poca energía o velocidad, cuando
consigue llegar allí.
Otro
punto es tener zonas exactas. Regularmente se realiza la
prueba de funcionamiento de los atletas para asegurar que
sus zonas sean las adecuadas y confirmar su correcto
entrenamiento. Después de realizar muchas de estas pruebas,
y comparándolos a los datos de la carrera, se consigue una
estimación muy clara del umbral del lactato. Se utiliza un
porcentaje de LTHR (Frecuencia cardiaca del umbral de
lactato) para determinar zonas individuales.
También
se recomienda la validación a través de pruebas clínicas. He
visto atletas trabajar con zonas de varios años de
antigüedad. Asumiendo que sus aptitudes han mejorado durante
el tiempo, sus zonas ya no serían exactas y podrían haber
pasado una temporada completa entrenando el sistema de
energía incorrecto.
Se debe
dejar que el sistema anaeróbico se atrofie durante el
entenamiento suave. Esto significa que se perderá algo de
resistencia anaerobica y la capacidad de mantener la
velocidad cerca del umbral del lactato. Es normal perder
algo de peak al término del entrenamiento suave, pero esto
es en lo que se trabajará el resto de la temporada. Toma a
menudo varias temporadas ver el resultado del entrenamiento
suave si se es un atleta principiante. Hay que tener
paciencia, es un proceso lento que no puede ser apresurado,
pero mientras más pronto se empiece, más rápidez será
posible conseguir.
Traducción y adaptación Elqui Valley Club
Original
de Matt Russ, The Sport Factory
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