La 97º edición del Tour de Francia cuenta con veinte etapas, pero la
octava ingresará en la historia del ciclismo porque marcó el
fin de las ilusiones del estadounidense Lance Armstrong de
conquistar su octavo Tour de France y agrandar aún más su
leyenda que construyó cuando, tras sobreponerse al cáncer,
ganó siete títulos consecutivos que lo transformaron en el
máximo campeón de la carrera rutera más importante del
mundo. Tras interrumpir su retiro de casi tres temporadas de
inactividad, logró un tercer puesto en 2009 que ni siquiera
podrá igualar ya que hoy domingo sufrió dos caídas que,
sumadas a un nuevo pinchazo en una de sus ruedas tal como
ocurrió en el empedrado de la tercera jornada, lo relegaron
al 39º lugar de la clasificación general a trece minutos y
veintiséis segundos del nuevo líder, el velocista
australiano Cadel Evans.
Cuando le restaban 38 kilómetros para
completar los 189 de esta octava etapa que se inició en
Station des Rousses para finalizar en Morzine Avoriaz,
Armstrong cayó de su
bicicleta por segunda vez en el día,
algo que en anteriores rondas galas no le sucedió ni una
sola vez a lo largo de sus tres semanas. “Me caí en un
pésimo momento, justo cuando el pelotón se armaba para
encarar la subida de La Ramaz y me dejó sin chances de
pelear por la punta, mi Tour de Francia se acabó pero
continúo junto a mi equipo RadioShack intentando disfrutar
lo máximo posible de esta carrera”, afirmó
Armstrong que así reconoció su imposibilidad de lograr
su octavo título galo, algo que reaviva los rumores sobre su
participación en el IronMan
de Hawaii, deporte en
el que se consagró campeón mundial juvenil de distancia
olímpica.
Todos se ilusionan con verlo competir
en Kona y parece que se concretará porque, al mismo tiempo
que anunció que el Tour de France 2010 marcará su despedida
de las rutas galas, medios de comunicación como el Hawaii
News Now; ESPN y el Diario de Triatlón publicaron que el ciclista estadounidense Lance
Armstrong participaría en el triatlón de Niza de la próxima
temporada con la intención de clasificar para el IronMan de
Hawaii, el campeonato
mundial de larga distancia.
Armstrong también es un experto en las otras dos disciplinas ya que,
previo a dedicarse al ciclismo de ruta, se coronó campeón mundial juvenil de distancia
olímpica y se graduó como Ironman en 2001
cuando completó los 226 kilómetros del IronMan
mientras que en 2007 corrió el Maratón de Nueva York en
2h46m. A sus 38 años y en su segunda temporada tras regresar
a las pistas luego de tres años de inactividad, se volcaría
al triatlón como una forma de continuar la promoción de la
fundación que bajo su nombre ayuda a combatir el cáncer,
enfermedad a la que se sobrepuso para convertirse en el
ciclista número uno de éstas últimas dos décadas.
Su director deportivo, explicó que participaría en
2011 tanto del Tour Down Under de Australia como de la Vuelta de California en Estados
Unidos, incluyendo alguna clásica de un día como las París
Niza. El sitio web Diario de Triatlón afirmó que Armstrong
comenzará con alguna prueba del circuito IronMan 70.3
como paso previo a encarar los
3.800 metros
de natación; 180 kilómetros de ciclismo
contrarreloj y
42 kilómetros del maratón final.
"Lo primero que haré es disputar algún medio Ironman para
probarme. Debido a mi edad ya no me vendría bien competir
en distancia olímpica. Los triatletas que disputan esta
distancia realizan unas marcas a las que yo no podría
acercarme. Lo que tengo claro es que si quiero ser
competitivo debo centrarme en las distancias más largas ya
que éstas suelen tener circuitos de ciclismo más duros y esto
me beneficia",
opinó el máximo campeón del Tour de France, que consideró
que sus características son ideales para encarar el IronMan
Niza donde reina el español Marcel Zamora, ganador de
cinco ediciones.
Adaptación de EVC, Originales de
El Depornauta, DeportePlus y VeloNation