El ajuste y
la posición son los factores más significativos del comportamiento de
una bicicleta. En estas fotos demostramos los resultados de dos ajustes
que hicimos en triatletas cuyas bicicletas estaban ajustadas, pero no
estaban en la posición más óptima. Las ventajas de mejorar su posición
son múltipes: Andará más rápido con menos esfuerzo. Estará
substancialmente más cómodo. Se sentirá más estable, capaz de comer y
beber más fácilmente mientras pedalea. Tendrá mejor visión y sufrirá
menos dolor muscular en la baja espalda. La incomodidad del sillín
podría ser menor. Lo más perceptiblemente posible desde una perspectiva
de un estudio realizado por una Universidad en Inglaterra en el 2000
(Garside), sugieren que su funcionamiento será mucho más rápido en una
bici correctamente ajustada que en una bicicleta ajustada erróneamente.

En este
ejemplo el torso del atleta está demasiado extendido. La T,
originalmente a 120 milímetros, es demasiado larga. Este problema en
particular parte desde las medidas del marco, pues este modelo para
triatlón tenía tubos superiores levemente más largos que lo óptimo para
el tamaño del tubo del asiento. El ángulo del tubo del asiento es
demasiado bajo también, creando una distribución desigual del esfuerzo
muscular, lo que da como resultado fatiga para dispareja para los
distintos grupos musculares. Esto da lugar a una transición difícil e
incómoda del pedaleo a la carrera.

En la
versión mejorada, el alcance se ha reducido substancialmente. Esto da
lugar a mayor estabilidad de la bicicleta y a una posición mejor y más
compacta. Usando el axioma “usted no puede encender un cañón desde una
canoa” así también el atleta no podría generar fuerzas de gran alcance
en la posición “antes”. En esta posición de alcance más compacta, la
energía se puede poner en el tren de la impulsión “apoyando” el cuerpo
superior. Esto funciona solamente para piques fuertes en planos falsos y
subidas pequeñas. El ángulo entre el torso y el hueso del fémur es mucho
más abierto dando como resultado una respiración más fácil y una mejor
digestión. Esto es particularmente crítico en eventos largos. La
proximidad de la pelvis al soporte inferior mejorará el resultado
mecánico del pedal, distribuyendo uniformemente las fuerzas del pedal
sobre el paquete muscular entero implicado en el pedaleo. La posición es
biomecánicamente más eficiente y de gran alcance, más segura, más cómoda
y quizá aún más aerodinámica. Note que las manos del atleta se colocan
un poco detrás de los desplazadores en esta foto. Lo óptimo, mientras
rueda, sería que las manos estuvieran extendidas adelante sobre los
desplazadores que dan al atleta el control de pasar el cambio con la
yema del dedo sin tener que moverse.